El 26 de Septiembre de 2010 se realizaron las elecciones parlamentarias en Venezuela y para ese mismo año el inicio de las clases a todo nivel estaba pautado para el 16 de septiembre. Lo tradicional es que dos o tres días antes de las elecciones se suspendan las clases y luego se reanuden dos días después de dicho evento, sin embargo, el gobierno decidió posponer el inicio de clases hasta el 4 de octubre, es decir doce (12) días hábiles más tarde de la fecha original (cinco (5) días hábiles luego de las elecciones) Doce días menos en el calendario escolar el cual se supone debe durar por ley 200 días hábiles como mínimo.
Las explicaciones del gobierno fueron ambiguas. Las razones de “seguridad” no justificaban lo que hasta hacía poco bastaba con algunos días. No hubo explicación detallada sobre cómo “recuperar” los días perdidos sin que eso implicara afectar otros cronogramas. Pocos o ninguno pensaron en la carga de miles de familias teniendo que pagar más dinero para que le cuidaran a sus chamos en planes vacacionales de emergencia o viéndose obligadas a faltar al trabajo, sin haberlo previsto, y quedarse en casa para atender a sus niños, perdiéndose al mismo tiempo días productivos laborales y educativos.
Lluvias 2010
Más tarde, a principios de diciembre de ese mismo año se presentaron unas lluvias muy abundantes en el país que pusieron en riesgo a muchas familias en por lo menos 10 estados del país. Entonces el gobierno suspendió las clases hasta el 10 de enero sumando unos dieciocho (18) días más perdidos de educación de nuestros jóvenes y niños.
Luego de experiencias como el Deslave de 1999 y la Vaguada de 2005 y en pleno conocimiento de lo sensible que es nuestro territorio a los fenómenos atmosféricos, tal parece que nadie en el gobierno se ha detenido a pensar y diseñar un plan de contingencia educacional el cual atienda, según las características de cada zona educativa, a los estudiantes en situación de riesgo, para seguirlos educando procurando interrumpir lo menos posible su formación académica. No. Se mandan los muchachos para la casa con la noble excusa de su seguridad pero se deja a la improvisación la forma en la cual esos muchachos y muchachas recuperarán sus horas de clases perdidas.
Días de júbilo
A lo largo del año se decretaron por júbilo o por conmemoraciones oficiales un día aquí y otro allá sumando o mejor dicho, restándole días al calendario escolar que nunca se recuperaron hasta alcanzar un total de casi cuarenta (40) días perdidos de educación en Venezuela.
CELAC
Recientemente se llevó a cabo la creación de la Cumbre de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) en Caracas los días 2 y 3 de Diciembre (viernes y sábado) y el gobierno decidió declarar feriado el día 2. Otro día perdido de clases pero ahora para la cuenta del período 2011-2012. Lo critiqué públicamente y una tuitera chavista me llamó “tarado” por ello argumentando que era por razones de “seguridad”, sin embargo, no respondió más nada cuando le indiqué que el Vicepresidente Elías Jaua había dicho que la suspensión era para que el “tránsito fluyera mejor” y que la feria de “Tu casa bien equipada” en La Carlota más los tinglados colocados por el SNMP en diversos puntos de la ciudad más las detenciones del tránsito por parte de los escoltas oficiales produjeron 10 veces más caos y congestión en la ciudad por esos días que lo que podrían haber causado los transportes escolares rodando una vez en la mañana de ida y una vez en la tarde de vuelta y que si la cumbre se hubiera realizado sábado y domingo, en lugar de viernes y sábado, no se habría perdido ese día que se sumó a la cuenta de este nuevo año. No. No dijo más nada ni tampoco me volvió a insultar.
Lluvias 2011
Esta semana nuevamente las lluvias obligan a tomar medidas y ya para esta fecha el gobierno ha suspendido tres (3) días de clases con la alta posibilidad de que, si prosiguen las lluvias, la suspensión vuelva a hacerse hasta el año que viene. Todavía no hay ni el asomo de un plan educativo de emergencias. Si las precipitaciones sobrepasan los no sé cuantos milímetros cúbicos por metro cuadrado por hora pues recojan sus libros y váyanse para su casa. Que los eduquen como puedan sus padres, Internet y la TV.
Los niños y niñas en riesgo por las lluvias deben ser atendidos en su seguridad y salud pero TAMBIÉN EN SU EDUCACIÓN. Eso es un deber de Estado incluso en las emergencias. Si comparamos la cantidad de estudiantes que están en riesgo con la cantidad de los que NO están en riesgo esta última es muchísimo mayor, sin embargo, todos están perdiendo clases por igual lo cual afecta gravemente el futuro del país en forma directa aunque no tenga la urgencia y drama que lamentablemente producen los aguaceros.
Coloqué en el twitter la siguiente frase dirigida pues a este gobierno ante el cual me quejo: “menos educación, menos país para hacer revolución” y entonces quien saltó a calificarme de ciego fue un tuitero antichavista. Le hizo ruido el término “revolución” como si este fuera exclusivo del chavismo, como si el rojo en vez de pertenecer al arco iris o a la grana fuera propiedad del PSUV. Por eso doré la frase y es la que titula este post.
Los gobiernos pasan...
Finalmente no cabe duda de que los gobiernos anteriores a este hubieran hecho estas mismas cosas o peor. Es larga la lista de paros y huelgas que tuvieron que hacer universidades y liceos del año 1997 hacia atrás para lograr reivindicaciones laborales y estudiantiles en contra de gobiernos que lo que menos querían eran nuevas generaciones con demasiada gente sabihonda. La acción de factores de esos gobiernos anteriores realizando un paro “general” en el año 2002 mandó millares de muchachos y muchachos para su casa sin clases dos meses y eso no les importó mucho.
La educación no debe pararse por nada, eso debería ser una línea estratégica eterna del Estado. Es la única forma de progresar positiva y constantemente. Si no hay educación no hay país para hacer revolución, evolución o como sea que usted quiera llamarlo.
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Al lunes siguiente de publicar esta nota el Ministerio de Educación anunció la reprogramación del calendario escolar agregándole algunos días y compensando así los días perdidos pero sin compensar las vacaciones descuadradas de varias familias venezolanas y sin tener ningún plan que asegure que efectivamente los días perdidos de clases se recuperen eficientemente.
La educación comprende tres aspectos cruciales: contenido educativo (calidad), continuidad educativa (secuencia) y calidad docente (profesores y maestros). Sobre el contenido educativo hay todavía mucho que discutir y arreglar y sobre la calidad docente la cual comprende su preparación pero sobre todo su NIVEL DE VIDA reproduzco aquí el comentario de Luis Carlos Díaz (@LuisCarlos) denunciando el ahorcamiento presupuestario de las escuelas Fé y Alegría cuyo fin es la educación popular de calidad para las personas de menos recursos:
"Y un maestro de Fe y Alegría cobra menos de salario mínimo porque desde mayo el Estado debe el 40% de aumento y 200 millones de BsF. Ese ahorcamiento es cónsono con el más reciente informe Provea: los buenos adelantos que se hicieron en educación hasta 2006 llevan 5 años estancados. Los costos sociales de eso son un lío" - Luis Carlos Díaz (http://periodismodepaz.org/)
Hay mucho que reflexionar y enmendar para quienes son gobierno ahora, para quienes quieren ser gobierno más adelante y para quienes somos gobernados.








1 comentarios:
Y un maestro de Fe y Alegría cobra menos de salario mínimo porque desde mayo el Estado debe el 40% de aumento y 200 millones de BsF. Ese ahorcamiento es cónsono con el más reciente informe Provea: los buenos adelantos que se hicieron en educación hasta 2006 llevan 5 años estancados. Los costos sociales de eso son un lío
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