En una de brasilera y venezolana…
En este mes de enero 2009 sucedió un fenómeno muy interesante para nuestra movida musical urbana caraqueña el cual además, en lo personal, resultó para mi sumamente enriquecedor y entrañable por permitirme compartir ensayo, tarima y toque con músicos de primera línea, algunos de los cuales les he mencionado aquí como de lo mejor de nuestros talentos jóvenes actuales que hay que ver que son bastantes.
Me atrevo a decir que además de hacer música hice nuevos amigos y profundicé la amistad con ya viejos panas y eso para mi es invalorable. Les cuento.
Resulta que por estos lares venezolanos estuvo por dos semanas el músico Vinicius Pereira oriundo de Sao Paulo (Brasil), contrabajista, percusionista, compositor, arreglista, echador de vaina y hasta filósofo. El maneja dos proyectos importantes musicales en su ciudad, “Projeito Coisa Fina” y “De Puros Guapos”, uno de los cuales lo ha tenido por 10 años haciendo tango y el cual, según sus palabras, le ha abierto la necesidad creativa de empaparse de la música de otros países. Así quedó impactado por Simón Díaz y el Ensamble Gurrufío en unas grabaciones que llegaron a sus manos, conoció en persona al músico venezolano Álvaro Paiva y cuadraron entonces para que se viniera a experimentar en directo la música venezolana.
Una vez aquí Vinicius conoció en efecto a un montón de talento musical de todo tipo que en estas tierras abunda y junto con el
Ensamble Kapicua, el talentosísimo percusionista venezolano
Diego “El Negro” Álvarez, la hermosa voz de
Marianita Serrano y mi participación con la percusión afro brasilera hicimos 4 toques públicos y uno privado c

ada uno más sabroso que el otro en donde además se entremezclaron los temas venezolanos de Álvaro Paiva, Jorge Torres, Edward Ramírez,
Aquiles Báez con los temas brasileros del propio Vinicius Pereira, de Egberto Gismonti, de Hermeto Pascoal, de Edu Lobo con Capinan, de Pixinguinha con Benedito Lacerda y de Baden Powell…temas contemporáneos criollos que muestran la vibrante sonoridad actual, con temas del profundo sonido brasilero, ritmos de baião, de choro y hasta ecos de macumba y afro samba reinventados y gozados por los Kapicuos. Gaita de Tambora, Merengue caraqueño, Tambor de Patanemo, Onda Nueva con el acento paulistano de Vinicius y una vez más recreados con un gusto gigante por los fulgurantes cuatro y mandolina de Edward y Jorge o por la elegancia al solear y conceptualizar de Álvaro, en las descargas durísimas de las veloces manos de “El Negro” o en la melodización fresca y nueva de la dulce voz de Mariana. No puedo dejar de mencionar las descargas espontáneas de dos musicazos de excepción:
Gerardo Rosales con su bongó en dos de los toques mostrando su potencia magistral y
Ezequiel Serrano quien con el clarinete dibujó con finura como si fuera propio uno de los temas en el toque privado.
Todo eso se mezclaba en tarima y nos hacía mirarnos como encantados con esa “cosa” que salía viva y nueva de cada instrumento y de cada alma. Déjense de cosas que allí la magia es más innegable que nunca y doy fe total de ello por ser testigo presencial y vivencial.
Vinicius se regresó este lunes 19 a Sao Paulo con la promesa de volver este mismo año a seguir la pachanga mágica. Se llevó un montón de discos, unos cuatros, unos tambores y muchísimo de nuestro cariño grande además de los ecos de nuestra música retumbándole el espíritu.
Donde quiera que vean los nombres de estos músicos que menciono síganlos, apóyenlos, denles todo su cariño sin reserva pues representan cada uno de ellos ese hermoso y verdadero país que somos: calidad humana, solidaridad, alegría, talento, seriedad, trabajo, sacrificio, humildad, creatividad... Hacia allá es que hay que ir.
En las páginas pueden ver sus distintos proyectos y actividades, por allí empezando febrero La
Movida Acústica Urbana va a grabar un disco en vivo en Discovery Bar y Kapicua pronto va a lanzar su nueva producción discográfica (“Bravedad”) ya lista y con invitados de lujo.
No digan que no se los dije y olvídense: la mejor música está es aquí!