Todo fue cuestión de bajar del avión, en el terminal doméstico, obviar los ofrecimientos de taxis de cualquier índole (piratas, panas, viejitos, jóvenes, carros viejos, carros nuevos, etcétera), leer con cierto interés los cartelitos de los choferes (Baker, Sincor, DuPont…) y decidir entre el Tele Taxi por allá arriba o las camionetas negras…La decisión tomada: las negras (como el ajedrez)
Se inicia el ascenso a Caracas con una dicotomía habitual en estos tiempos: ¿La Vieja o La Trocha?, eso suena a personajes de película de peces que fuman pero en realidad son las dos vías, la original y la alterna (mientras se termina de construir al único masculino de esta trilogía: EL viaducto nuevo) que llevan hasta la ciudad en forma más directa.
Una vez encaramado en la unidad comienza el intercambio radiofónico: “Bzzz Beta informe como está la trocha subiendo, bzzzz”….”bzzz”….”bzzzz, la cola está larga, bzzzz, vénganse por la vieja, bzzz”….”bzzz, copiado, gracias”. Se voltea el taxista “señor vamos a agarrar la vieja, ¿no hay problema?”. ¡Pregunta retórica!
Sigue el intercambio: “Bzzz, 17 por donde va”, “bzz, bzzz, subiendo, bzzz, ya pasé por donde están los 44, bzzz”….”copiado….”. Toda la subida hacia la vieja tiene más o menos el mismo aspecto así que solamente esta raza de conductores de taxis Maiquetía-Caracas puede reconocer los distintos matices que hay entre la esquina aquella de la licorería y la otra en donde se paran las camioneticas.De pronto una advertencia: “Bzzz, 17 la salida hacia Catia está trancada...parece un choque o un operativo, pero ¡eso no se mueve!”, “bzzz, copiado, bzzz”….¡Zas! no hay salvación para agarrar alguna mega cola…pero…esperen…hay una esperanza...”Bzzz, Beta, por favor informe como está la subida después de La Trocha, bzzz”….”Bzzz, está suave, repito, está suave…”. El taxista entonces se rasca la cabeza y dice con un tono un tanto pensativo (por la radio por supuesto): “Bzzz, 23, vamos a tener que agarrar el túnel del amor, Bzzz, ¿copió?”…”Bzzz, copiado….bzzz, ya lo alcanzo, después de que pase el 44 y el puesto de control, bzzz, ya vienen dos más atrás, el 22 y el 11 y pasamos el Túnel, Bzzz”….”Copiado”.
¡Oh Madre!, ¿que será ese túnel de la providencia que estos taxistas están cuadrando para pasarlo EN GRUPO?
La cosa es que se unen en caravana justo antes del último control de la Guardia Nacional para bajar a Catia y cruzan a la izquierda todos juntos, bajando profundamente por el barrio hasta llegar a la boca del túnel, oscuro, con una sola vía para los carros, goteando profusamente agua por todas sus paredes y del techo cayéndole encima a los carros, con unas enormes troneras en el pavimento que hacen la marcha horriblemente lenta…en medio de esa penumbra por debajo de la vía principal. “Choc, choc, plof….”…así suenan los cauchos mientras caemos en huecos seguidos y en zanjas, atravesando el “túnel del amor” a medio kilómetro por hora.
Silenciosos, pálidos en vehículos negros. Una camioneta detrás de otra. Todas juntas para “protegerse” y alumbrarse el camino con los faros…parece una eternidad ese paso. Al final, unas subidas escabrosas rodeadas de casas semi-ocupadas, oscuras también y ya cuando no parece haber más camino... un último cruce y el salto a la autopista, justo un par de kilómetros antes de La Trocha para agarrar sólo 15 minutos de cola.Aquí vale, renaciendo desde el Túnel del Amor antes de La Trocha y luego de haber cogido La Vieja un buen rato (no ha lugar para dobles sentidos)…algún día le puede tocar a usted recorrer esa ruta. “Bzzz…Copiado!”
(Historia de la vida real)








